La sapita

Llegó temprano, muy temprano a los viveros, más que de costumbre. Había muy pocas personas ejercitándose, algunos corrían, otros caminaban, los demás en los aparatos ejercitadores. Allí iba ella, corriendo entre el aroma a diversas plantas y flores.  Cuando, de pronto, de entre unos arbustos le saltó un sapo, ella detuvo su carrera y miró al sapo, ella lo levantó y el sapo le dijo: dame un beso…ella: seguro eres un sapo encantado y si te beso te convertirás en un guapísimo príncipe azul, está bien, te besaré, ella acercó sus tersos labios a los del sapo, con cierto asco, pero el sapo se vio más hábil y se adelantó y beso a la bella mujer y sorpresa, ella se convirtió en una preciosa sapita.

Colorín colorado este cuento se ha…cambiado.

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