Soledad.

Esta tarde llegó sin avisar.
Entró por la puerta. ¿Tienes llaves?,
¿quién te las dio? – inquirí-
Se quedó callada, con los ojos humedecidos, me abrazó.
Yo no -automáticamente le respondí-.
Pero…¡maldita sea! Siempre llegas cuando menos te necesito y te espero
-pensé para mí- ¿por qué? -me pregunté-…

El reloj marcó las 6:15 cuando llegó.

Estaba en mi cuarto, solo. De repente sentí su presencia tras de mí.
Te grité ¡Qué haces aquí, vete!
Te quedaste hasta que quisiste, te desnudaste, delante de mí.
Comenzaste a acariciarme, luego me besaste, venías ebria,
tu aliento me embriagó.

Me desabrochaste la camisa,
tus manos frías recorrieron mi pecho; tus dedos jugaban con mis bellos,
tus labios abrazaban mi cuello.
No podía detenerte, estabas ardiente.
Yo te alejaba, pero regresabas más excitada, me besaste apasionadamente,
como nunca. ¿Quién te enseñó a besar así? – pregunté, porque nunca me habías besado así-.
Regresaste más tempestiva, me tomaste de la cara y me besaste, aun mejor que la primera vez.
Ya no pude resistir.

Te tomé del cabello, bruscamente, te besé como un salvaje.
Mis manos se posaron en tus caderas, empezaron a recorrer tu cuerpo,
casí todo, sólo recorrí tu silueta. No toqué nada más. Éso te estaba poniendo más excitada,
deseabas que lo hiciera, pero no. Te quería excitada, más. Me volteaste, quedaste atrás de mí.

Ahora el juego era tuyo. Tus senos recorrieron mi espalda,
me acariciabas; aún tus manos estaban frías. De igual manera, sólo recorriste mi silueta,
pero con tus senos; tus pesones estaban excitados, tus manos, seguían frías…No dejaste que te tocara mientras tu lo hacias.

De nuevo volví a caer en tus redes de seducción,
me hiciste el amor como nadie me lo había hecho…tú me dijiste: fue genial, amor…yo sólo callé.
Regresaré de nuevo, pronto -fue lo último que dijiste-.
No quiero que regreses, sólo quiero que me ames…Te vestiste,
cogiste tus cosas y te marchaste,
te grité, encolerisado:

¡SOLEDAD, no me dejes!…

Cerraste la puerta…yo me quede recostado, fumando, mientras escuchaba el clac-clac-clac
de tus tacones al bajar las escaleras.

3 comentarios

Archivado bajo Soledad

3 Respuestas a “Soledad.

  1. Leyla

    Mi querido Ezequiel, creo necesito.. unos tragos… !..

  2. Leyla

    Excelete.. que mejor amante, que la soledad para conocerte!

  3. Leyla

    Mi Querido Ezequiel, tienes la razon en los labios…

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