
Ángel de las sombras,
espero que aparezcas hoy
cuando en mi depresión me hundo.
Ángel en penumbra
Inspírame, ilumíname,
cuando en la desesperación
no puedo mover.
Ángel invisible,
percibo cuando estás aquí
y tu presencia astral me cubre.
La mágia vuelve como cuando se fue,
sigue como cuando se detuvo,
sube como cuando caigo hasta ti
y me salvas.
Ángel de las aves,
suspéndeme de un hilo
para poder cruzar
sobre mi infierno herido.
Ángel del silencio,
sosiego del dolor,
ausencia que estará presente
siempre.
Ángel de la noche
mi perla iridiscente,
faro en medio del misterio.
¡Mírame!
Ángel de los pálidos,
que esperan infinito
vibrar un filamento
¡Ayúdanos!
Sólo cuando logre la paz
podré contemplarte.
La Casta.

1 comentario
Julio 24, 2007 en 3:07 am
La Casta… acaso hay otra?… me preguntas!!!